Di adiós al botox con este eficaz y nuevo método llamado blanching, con el que conseguimos alisar las arrugas… Te explicamos en que consiste este nuevo relleno facial.

El método Blanching en Tenerife ha llegado a Loe Marina. Los rellenos faciales se han hecho un hueco en los tratamientos médico estéticos que no parecen dispuestos a ceder. Es más, cada vez nos encontramos con nuevas opciones para combatir las huellas del paso del tiempo en nuestra piel. La investigación en medicina estética avanza a pasos agigantados. Hace unas décadas el bótox se convertía en el tratamiento de referencia para acabar con las arrugas y aparentar menos años. Ahora le llega el turno al blanching, un método eficaz que aspira a quitarle protagonismo a la mismísima toxina botulínica para convertirse en un tratamiento de rejuvenecimiento facial muy destacado. 

Este tratamiento es una alternativa al botox que poco a poco va ganando terreno, destinada a las arrugas superficiales de la piel y a base de una evolución del ácido hialurónico. El nombre de esta técnica: blanching. “viene de blanqueo, ya que la infiltración superficial produce un blanqueo momentáneo en la zona de inyección, permite así borrar arrugas finas sin afectar la expresión y proporcionando además una hidratación visible en la piel”.

Es lo último en tratamiento antiedad, un método que consiste en inyectar, de manera superficial, dosis pequeñas de ácido hialurónico directamente en el surco generado por la arruga. Al realizar esta serie de multipunciones directamente sobre la línea de expresión la arruga se elimina y la cara se muestra tersa y lisa. Pero no solo acaba con las arrugas; este tratamiento consigue tersar la piel del rostro, por lo que es igualmente eficaz para acabar con la flacidez cutánea que el paso de los años genera en la cara. Además, el ácido hialurónico reactiva la producción de colágeno y elastina. Por eso, las mujeres, y también los hombres, que se han sometido al blanching muestran una piel más hidratada y luminosa.

¿Qué diferencia existe entre el blanching y el bótox?

A tenor de lo descrito anteriormente, a simple vista parece que estemos ante un tratamiento más de belleza para rejuvenecer la piel del rostro, un método antiedad similar a la toxina y que en nada difiere de otros tratamientos, como el propio ácido hialurónico, por cuanto ambos comparten principios.

Nada más lejos de la realidad. La principal diferencia entre el blanching y la toxina radica en el tipo de arruga sobre la que actúa. En nuestra cara, el paso de los años y la gesticulación que empleamos para hablar y expresarnos pueden generar dos tipos de arrugas: las dinámicas y las estáticas. Las primeras son aquellas que se marcan conforme hablamos, reímos, lloramos… o cuando nos enfadamos. Son arrugas gestuales, porque responde al propio movimiento de la cara. Por su parte, las arrugas estáticas son las que aparecen en el rostro a la par que cumplimos años. Son consecuencia de la falta de hidratación, de la flacidez cutánea, de la tensión marcada por los músculos de la cara. Son arrugas que surgen a causa de la pérdida de colágeno y de elastina; en definitiva, son fruto de la edad.

La mayoría de los tratamientos de medicina estética suelen mejorar, e incluso eliminar, los surcos faciales dinámicos, pero no las arrugas estáticas. Ni siquiera el bótox incide de manera destacada en este tipo de pliegues. El blanching, en cambio, sí es capaz de actuar sobre estas arrugas estáticas y alisar el rostro con resultados sorprendentes.

Pero hay otra cuestión que diferencia ambos tratamientos: el blanching no cambia la expresión de la cara. Por tanto, a pesar de que se inyecte en las arrugas, el paciente no verá su cara inexpresiva o sus gestos forzados, como sí puede suceder con el bótox, sobre todo cuando nos hemos sometido a muchas sesiones.

Tal como nos explica el Dr. Juan Carlos García, el ácido hialurónico se utiliza con éxito desde hace años para combatir algunos de estos signos del paso del tiempo, gracias a su gran capacidad para atraer y retener agua, lo que permite rehidratar la piel y hacer que luzca más tersa, aumentando su grosor y eliminando los surcos, y a su capacidad de regeneración de las capas más profundas y superficiales de la piel, porque aumenta la producción de colágeno propio. Pero, hasta ahora, este compuesto se inyectaba a niveles medios o profundos en la piel o por debajo de ella, por lo que las arrugas finas como las llamadas patas de gallo y otras arrugas superficiales no eran buenas candidatas al mismo. Sin embargo, en los últimos meses ha irrumpido en el sector de la medicina estética esta nueva técnica con ácidos hialurónicos de reticulación dinámica (más cohesivos y elásticos) que consigue borrar estas arrugas finas. “Al ser un hialurónico cohesivo, esa fuerza hace que se mantenga la unidad entre sus moléculas, por lo que el producto es consistente, muestra un aspecto uniforme, mantiene su integridad y facilita su infiltración con máxima superficialidad sin ser detectable”.

En Loe Marina estamos encantados con esta nueva técnica, todos son ventajas, sobre todo, al trabajar las arrugas a nivel superficial no hay inflamación aparente ni hematoma, por lo que no tiene periodo de recuperación y permite incorporación inmediata a la vida cotidiana. Además, es rápido, cada sesión dura unos 20 minutos y no produce alteración de la expresión «el miedo que puede dar en un momento dado el bótox». En Loe Marina ¡ya realizamos blanching en Tenerife!

 

Si estás interesada en este tratamiento solicita una consulta llamando a los teléfonos: 922 236 677 o 647 892 305

 

Te esperamos !!