La piel del área de los senos es bastante más fina, delicada y frágil que la del resto del cuerpo, por eso su cuidado es de vital importancia, tanto para prevenir, como para mejorar su aspecto.

La zona de los glúteos es una de las que más sufre el estilo de vida sedentario ya que se debilita la zona muscular, siendo más proclive a padece signos de flacidez y falta de tersura.

Ambos se componen de glándulas, fibras y grasas que, con el paso de los años, tienden a modificar su morfología y densidad, lo que provoca signos de flacidez. Pero no tan solo el paso del tiempo promueve este aspecto, sino que son múltiples factores que afectan al tejido como pueden ser cambios de peso, cambios hormonales, períodos de lactancia y embarazos y excesiva exposición solar.

Nuestro objetivo con Bodyshock es estimular el metabolismo y la capacidad de firmeza y elasticidad de la piel, por tanto ayuda a devolver la firmeza y turgencia a los tejidos, especialmente en senos y glúteos.

Sin embargo, antes de emprender cualquier tratamiento, es favorable adoptar una serie de hábitos diarios, para que las mamas mantengan su mejor forma. Para empezar, se deben adoptar las buenas posturas, con la espalda recta y el pecho realzado, e incluso a la noche, durante el sueño, es recomendable una postura que no oprima los senos. También es importante elegir el sujetador o sostén adecuado. El mismo no debe marcar los hombros ni la parte inferior de los senos y conviene que sea de fibra natural, para que respire la piel, y que incluya tirantes anchos. Finalmente, el agua fría es uno de los mejores métodos para tonificar la piel del busto, y las duchas frías, en especial, resultan altamente vigorizantes y revitalizantes, además de hacer algún deporte específico para tonificar la musculatura.